lundi 19 novembre 2007

+ ¿SON NECESARIAS REGLAS PARA LA NUEVA NOVELA ?

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En el número de Babelia-El País del 17-11-2007 he leído un artículo de debate con el título de ‘Reglas para la supervivencia de la novela’, cuyo autor es Vicente Verdú, en el que entre otras cosas se destaca que los premios Herralde (Editorial Anagrama), dotados con € 18.000, correspondientes a los últimos cinco años, parecen indicar que la novela en nuestro país deberá seguir otros derroteros al margen de los tradicionales y conocidos pues al parecer la escrita con estos moldes ‘no se cultiva con la debida dignidad sino en la periferia del sistema’.

Lo que quiero señalar es que esos cinco premios de que se habla, a cuyos autores o novelas no se mencionan —ésa es la periferia—, son los siguientes:

2007 - ‘Ciencias morales’, del argentino Martín Cohan.
2006 – ‘La enfermedad’, del venezolano Alberto Barrera.
2005 – ‘La hora azul’, del peruano Alfonso Cueto.
2004 – ‘El testigo’, del mexicano Juan Villoro.
2003 – ‘El pasado’, del argentino Alan Pauls.

En este año 2003 fue finalista la novela ‘Una vez Argentina’, del también argentino Andrés Neuman, de la que Narrador.es hizo una crítica o comentario.

Es interesante hacer unas reflexiones sobre el artículo reseñado porque parece evidentemente que algo está pasando en la novelística española de nuestros días.

¿Renovarse o morir? —me pregunto. Trataré de contestar a la pregunta:

Ya en el año 2001 Vicente Verdú escribió un artículo que resultó muy polémico, que no sé si recordáis, titulado ¿Vivir o leer novelas?

O sea, que el Sr. Verdú ha seguido dando palos al mismo burro y ahora más con sus ‘Reglas para la supervivencia de la novela’. Al parecer él tiene la fórmula. Pues que nos oriente escribiendo una novela en la que se lea toda la magia que invoca en ‘sus reglas’.

¿Renovarse? Siempre he sido partidario de ello, nada que objetar, pero esto ha venido haciéndose desde siempre. Siempre ha habido escritores que han experimentado ajustándose a su época —incluidos todos los ‘ismos’ que en el mundo han sido—, unos con más éxito que otros, y lo que ha calado en la gente ha permanecido.

Un novelista, un cuentista, un guionista cinematográfico, hacen en definitiva lo mismo: contar una historia, NARRAR, y cada uno puede utilizar técnicas diferentes. El lector/espectador escoge. Hablando de esto me acuerdo muy a menudo de la novela ‘Ladrones de bicicletas’, del pintor y escritor Luigi Bartolini, que fue llevada magistralmente al cine por Vittorio de Sica con el nombre de ‘El ladrón de bicicletas’. La película se explicaba con imágenes lógicamente, pero tanto en la novela como en la película ‘la bicicleta’ era un símbolo que representaba la pobreza, la esperanza, el temor y el miedo desesperado del protagonista. Esta fórmula de narrar, contar, en torno a un objeto visual como el hilo conductor de la historia, sigue siendo válida.

El Sr. Verdú escribe en un periódico, en el suplemento cultural, y sabe muy bien proponer temas que provocan el debate entre lectores. Muchos de ellos aficionados a la lectura o que escriben asimismo.

Ensayos o propuestas los ha habido siempre. Así, a bote pronto, recuerdo la gran novela rusa (por su extensión y su densidad), la que se llamó ‘nueva novela hispanoamericana’, bajo la denominación de realismo mágico (o fantástico, o maravilloso), la literatura fragmentaria americana (Dos Passos, Sam Shepard,…), la francesa del grupo Ou.Li.Po. (Georges Perec, Raymond Queneau, etc.),…

Seguirá la evolución o renovación, pero ¡tranquilos!, llegará poco a poco. ‘Generación Nocilla’ es hasta ahora un intento al parecer. Veamos qué sale de ahí. Pero encorsetar a los escritores dentro de 10 reglas (como los diez mandamientos de la Ley de Dios), entiendo que es ’demasié’, Sr. Verdú. Deje a la narrativa evolucionar por sí misma.

No sé qué opinan ustedes, lectores.

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6 commentaires:

hombredebarro a dit…

En el foro de tusrelatos se ha iniciado una exposición-¿debate? sobre dichas reglas.

Antonio Senciales a dit…

He redactado esta noticia, incluyendo los enlaces, porque ha sido pensada para enviar a Narrador.es y que se publique allí como noticia cultural. La leí el sábado en 'Babelia'.
También les he remitido otra sobre 'la Academia y los periodistas'.
Me han pedido que colabore en la aportación de noticias culturales.
Los jueves compro 'El Cultural' (El Mundo) y los sábados Babelia (El País) y 'ABC Cultural', para estar adecuadamente informado de la actualidad literaria y cultural en general.
Saludos.

Fernando a dit…

Habrá que pensar seriamente en morir... dependiendo de cómo se tomen esos derroteros.

Antonio Senciales a dit…

Fernando, el artículo nos dice (así lo entiendo) que las posibles novelas españolas que han concurrido al premio Herralde en los últimos cinco años, ganado por autores hispanoamericanos ininterrumpidamente, no tenían dignidad (literaria, claro), que las de los ganadores sí, al parecer, aunque hayan sido escritas siguiendo el modelo tradicional. Y expone la tesis de que los escritores deberán buscar nuevas fórmulas, abandonar las líneas manidas observadas hasta ahora desde el siglo XIX, para lo que da en su opinión una serie de pautas que quizás pudieran servir para el futuro.
O sea, experimentar. Bueno, probar, experimentar, ensayar, no es nada malo en sí mismo. Al contrario. Así ha avanzado el mundo. Pero habrá que ver los resultados de tales experimentos.
Saludos.

Fernando a dit…

Claro que no es malo experimentar, pero es sólo eso, experimentar. El científico que realiza experimentos no los publica uno a uno, sino sólo el resultado. Ya sé que no es lo mismo, pero lo digo como imagen.
Y no nos engañemos: a estas alturas de la historia, no hay nada nuevo bajo el sol, si es que alguna vez lo hubo.
Un saludo.

hombredebarro a dit…

Las poéticas y las reglas están para saltárselas. De todas formas no viene mal un debate sobre el anquilosamineto de la novela y el cuento. El texto de Verdú me parece muy estimulante y como en he leído en otro lugar quizás vaya más dirigido a los lectores que a los escritores. Esto es, una llamada de atención, como si dijera,eh , señores hay otros modos de contar. Recientemente hemos hablado del fenómeno Nocilla. Pues eso, que la novela no puede ser lo que en el siglo 19 y 20. ¿Qué va a ser?¿Cómo tiene que ser? Empecemos a averiguarlo. A mí Nocilla Dream no me ha convencido, pero por qué no va a haber otras. Acabo de leer un relato largo-novela corta de Antonio Fontán titulada "Plano detallado del infierno" que me parece más convincente que la anterior, así como la de Elvira Navarro "El invierno en la ciudad" que apuestan por una poética diferente, entre la novela y el relato. Desde luego hay que moverse. Un saludo.